¿Sabías que la leyenda del caballero de las conchas dio origen a la Concha de Vieira como símbolo del peregrino? Las diferentes leyendas que existen acerca del Camino de Santiago han dado explicación hoy en día al porqué de utilizar ciertos símbolos o realizar ciertas tradiciones.

El origen de la Concha del Peregrino

La leyenda del caballero de las conchas comienza con el viaje en barca de Teodoro y Atanasio (discípulos del Apóstol Santiago) desde Palestina hasta Galicia. El viaje tenía como objetivo trasladar el cuerpo del apóstol para enterrarlo en la ciudad de Santiago. Cuenta la historia que mientras viajaban en una balsa por la costa gallega, divisaron en un lugar llamado Bouzas (enfrente de las islas de Baiona) una boda en la playa. La boda era dos jóvenes de ilustres familias llamados Lobesio Rivano y Caya Valeria. Como parte de la celebración jugaban a “abofardar”, una tradición que consiste en enviar una lanza, caña o también llamada “bofarda” al aire lo más lejos posible y recogerla al galope antes de que caiga al suelo. Llegó el turno del novio, y mientras esperaba la caída de la lanza, una ráfaga de viento desvió su trayecto dirigiéndose al mar. El caballero se introdujo en él para no perderla, pero el mar lo atrapó y desapareció.

Pasaba el tiempo y el joven no aparecía, por lo que los invitados pensaron que había fallecido. Hasta que vieron como una barca luminosa se dirigía al lugar donde había desaparecido el novio. Fue entonces cuando se obró el milagro y el caballero emergió de las aguas cubierto de conchas. Los tripulantes de la barca dirigieron su vista al cielo y formularon una oración para el novio.

Otra versión de la leyenda dice que el novio vio una barca a la deriva y dirigió su caballo hacia el mar con el fin de salvarlos, pero fue atrapado por las peligrosas mareas. Viéndose en riesgo, el joven alzó los ojos y pidió ayuda divina para superar ese momento. Fue entonces cuando fue rescatado por la barca luminosa y salió del mar cubierto de conchas de vieira. Como recuerdo de este milagro, todo aquel que realizase el peregrinaje a Santiago debía llevar una concha como símbolo de devoción.

Fuente: Vive el camino